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EL SÍNDROME DEL SALVADOR BLANCO: LOS LIKES PRIMERO

Photo by Sean Patrick

Ser voluntario en organizaciones sociales es el anhelo de muchas personas. En la mayoría de casos prevalece el deseo de cooperar e impactar positivamente la vida de aquellos con menos oportunidades, pero… ¿qué pasa cuando la intención que se esconde detrás de esta participación es alimentar el ego?

Aquí es donde aparece el síndrome del salvador blanco, la confusión en la mente de muchos voluntarios que olvidaron la misión inicial. Estos son los típicos viajeros que encontramos en redes sociales presumiendo su ayuda social, con miles de likes en cada foto de paisajes lejanos, niños pasando hambre, viviendas en estado deprimente, y por supuesto, el salvador con una gran sonrisa posando de mesías.

Entre las fotos más destacadas, encontramos al grupo de niños negros detrás del “blanco salvador” tomando la selfie, disfrazando su ego de ayuda humanitaria.  Lo peor de todo es que estos viajeros se empeñan en proyectar una imagen caritativa. La realidad es que la dignidad de muchas comunidades se ve trasgredida al aparecer en Instagram o facebook sin entender mucho la razón; a raíz de esta situación, se ha desatado una serie de alertas alrededor de este protagonismo absurdo de los voluntarios.

¿Qué tiene de malo una foto?

Vivimos en un mundo colmado de tecnología, y es inevitable la presencia en redes sociales, es natural alimentarlas con “lo mejor” que pasa en nuestras vidas (o con la vida que nos inventamos, más bien), pero la idea de usar a otros para engrandecer nuestra imagen es bastante ambiciosa y excesiva.

Cada acción genera una reacción y lo que estos personajes no dimensionan, es el impacto que tiene cada una de las imágenes que comparten en sus redes sociales, imágenes que invitan a la compasión y a la lástima, pero ¡ojo!, el deseo de admiración por la sublime labor que ellos están realizando está presente en cada foto; mientras muchos niños están pasando hambre, estos viajeros los invitan a sonreír ante su cámara.

Este fenómeno se está  extendiendo; no solamente se presenta en comunidades ubicadas en áfrica. Es algo que se puede presenciar en un centenar de personas que brindan algún tipo de ayuda y tienen esa necesidad de reconocimiento, es fácil detectarlos: personas que hacen una donación y lo hacen visible a su círculo de influencia, personas que ofrecen su tiempo en algún proyecto social y a cambio reciben agradecimiento público, y así muchos otros ejemplos.

Quiero ser voluntario y evitar el síndrome del salvador blanco

Con un objetivo claro en la ayuda social, es completamente innecesario retratar cada instante. La labor humanitaria antes de las redes sociales era genuina; la empatía y el deseo de cambio son las bases de muchos movimientos sociales, y es necesario recordar y fortalecer estas bases. El mundo se transforma desde el interior, desde la intención que ponemos en cada acción, y por supuesto, el servicio amoroso y desinteresado que ofrecemos. Dejar de buscar la aprobación y admiración de otros es indispensable para ejercer esta labor de manera legítima.

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